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La historia de los vino de la D.O. "Campo de Borja" está ligada indiscutiblemente a la historia de una comarca de la provincia de Zaragoza con gran tradición vitinícola desde antaño.El propio Gustavo Adolfo Bécquer, que en el siglo XIX se alojó en el Monasterio Cisterciense de Veruela, situado en el extremo occidental de la D.O., fue testigo de la importancia del vino en la cultura de esta zona, pues hablo de el en sus cartas "Desde mi celda" y en otros artículos escritos durante su estancia en esta tierra. También su hermano Valeriano, pintor, inmortalizó algunas bodegas de la zona en varios de sus dibujos. |
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Es de suponer que, como en otros lugares de la península Ibérica, serían los fenicios quiénes introdujeron la vid y el vino en este territorio, aunque su cultivo se extendiera posteriormente, con la colonización romana, hace unos dos mil años. En época de dominio musulmán se produciría un cierto retroceso en cuanto a la superficie de viñedo y cantidad de vino elaborado, para extenderse de forma importante este cultivo tras la conquista de la zona por los reyes cristianos y, concretamente en Campo de Borja, con la llegada de la Orden del Castre a esta tierras, así como la extensión del cultivo del viñedo en todas sus posesiones.Hasta la fecha, la referencia escrita más antigua que se conoce acerca de la existencia de viñedos en Campo de Borja, consta en la documentación estudiada en los archivos del Monasterio Cisterciense de Veruela y se refiere a las donaciones de las viñas de Magallón en 1203 bajo el abadiato de Raimundo Guillén, quinto abad de Veruela. |
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En el curso del siglo XIV, los abades de Veruela agruparon sus propiedades y añadieron el 2 de Julio de 1453 la compra de la Villa de Ainzón, con todos sus límites, pastos, aguas y viñas. Ainzón según consta en el archivo, interesó al abad Gabriel Serra para desarrollar el viñedo. Así, conocemos que Veruela poseía señoríos en: Alcalá, Litago, Vera del Moncayo, Bulbuente, Ainzón, Pozuelo, la granja del Río en Borja: y numerosos bienes en: Agón, Añón, Trasmoz, Magallón, Borja, Albeta, Tarazona, Fuendejalón, Pozuelo.. |
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Hasta 1835 los monjes de Veruela mantuvieron contacto con los municipios de los alrededores rigiendo las parroquias que tenía el señorío, desarrollando la agricultura y la ganadería. Al abad Fray Martín de Vera se debe toda la renovación de las viñas de Ainzón.Por lo tanto la influencia que tuvo el Monasterio de Veruela en el desarrollo de la vid fue muy importante, conservando, desarrollando y potenciando la viticultura que llega hasta nuestros días.La historia sigue su curso y es en 1978 cuando se reglamenta la D.O. "Campo de Borja", con el objeto de conseguir para esta zona un reconocimiento al esfuerzo de sus viticultores y a la calidad de sus vinos, concediéndoles definitivamente en 1980 la DENOMINACIÓN DE ORIGEN para los vinos de "Campo de Borja", aprobándose los estatutos que la reglamentan. |
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